Todo empezó a las 12 de la noche con un mensaje suyo:
"Hoy hace ya 19 años que una enana asquerosa veía
la luz por primera vez. En aquellos momentos ella
no era consciente, pero se convertiría en parte importante
de la vida de muchas personas. Por eso lo primero que
quiero es darte las gracias por todo lo que me das, por
compartir cada día de tu vida conmigo, y por esa sonrisa
que me sacas y que me ayuda a seguir adelante pase lo que pase,
Muchas felicidades, espero que este sea el primero de muchos
cumpleaños a tu lado. Mi regalo es pequeño, pero para mi
muy importante. Y ese regalo es la oportunidad de
seguir creciendo día a día aprendiendo de nuestros
errores siempre uno de la mano del otro.
Te quiero pequeña."
Mi día empezaba llorando pero llorando de felicidad, solo con llamarme enana asquerosa ya me había puesto a temblar. Releí el mensaje unas 6 veces y cada vez sonreía más y pensaba que no podía ser más genial y maravilloso. No podía haber empezado mejor.
Sonó el despertador a las 6:45 de la mañana pero hasta las 7:00 no me levanté, había otra sorpresa, se había despertado a las 6:40 a escribirme para que yo me levantase con una sonrisa enorme y me lo quisiera comer a besos.
Buenos días aprendiz de princesita, espero que hoy
comience tu día genial, y que pases un cumpleaños
muy feliz. Sabes que te quiero y haré lo posible por
verte sonreír hoy más que nunca. Felicidades. Te quiero
Me vestí rápido y cogí ropa de cambio para cenar luego con él, era mi cumpleaños y quería celebrarlo con él, es mi niño, el hace siempre que todo sea genial. Y como siempre me sorprendió, nada más verme me dio un beso que me dejó loca y me dijo FELICIDADES.
La mañana buena, como siempre que estoy con él, nada haría que se me quitase la sonrisa, él se la merecía, se la merecía por todo. Tuvo detalles muy especiales (como siempre) a lo largo de la tarde y para mi sorpresa (tiene unas amigas geniales) tuve regalitos que no esperaba.
Su regalo fue el mejor que me podría haber hecho, me dijo que así iría siempre de mi mano.
Fue un cumpleaños que nunca olvidaré. Soplé mis velitas y pedí mi deseo, ojalá se cumpla.
Con amor.E
La mañana buena, como siempre que estoy con él, nada haría que se me quitase la sonrisa, él se la merecía, se la merecía por todo. Tuvo detalles muy especiales (como siempre) a lo largo de la tarde y para mi sorpresa (tiene unas amigas geniales) tuve regalitos que no esperaba.
Su regalo fue el mejor que me podría haber hecho, me dijo que así iría siempre de mi mano.
Fue un cumpleaños que nunca olvidaré. Soplé mis velitas y pedí mi deseo, ojalá se cumpla.
Con amor.E